Editorial

“Que Jesús sea nuestra unión”

Mons. Cristian Roncagliolo Pacheco. Vicario de la Esperanza Joven

Este mes tenemos la alegría de celebrar una nueva versión de la peregrinación al Santuario de Santa Teresa de los Andes. Miles de jóvenes harán un camino de santidad hasta el Carmelo de Auco para pedir y darle gracias a Teresita.

Teresita fue una joven extraordinaria por su vida cristiana, por su sencillez y por su enseñanza, que muestra como la vida cotidiana es un precioso camino para santificarse.

 

La vigencia de su mensaje resulta siempre provocador. Nos enseña que la oración es el pulmón que da vida plena al corazón del hombre, nos recuerda que el apostolado sencillo es un valor grande para la Iglesia, que la preocupación por la familia de cada uno y por su vida de fe es un deber inexcusable para todo cristiano. También nos indica que se pueden tomar decisiones definitivas en la vida y que estas llenan de felicidad.

 

Serán muchos los jóvenes que, como Pueblo de Dios, caminarán para renovar su fe y para dar testimonio de la alegría de ser cristianos. Los invito a que con esperanza hagamos de esta peregrinación un camino de conversión y de santidad confiando en que Cristo nos ayude a ser mejores cristianos. También los invito, de manera especial, a acoger las gracias del Jubileo por los cien años de la pascua de Santa Teresa de los Andes. Cruzando la puerta santa, profesando la fe, confesándose, recibiendo la santa comunión y rezando por las intenciones del santo Padre no solo acogeremos la indulgencia sino que intercederemos por tantos que necesitan de nuestra oración.