Editorial

Jóvenes, trabajemos por la paz

Mons. Cristian Roncagliolo Pacheco. Vicario de la Esperanza Joven

Queridos jóvenes, escribo estas palabras desde el Santuario de Santa Teresa de los Andes. La Paz es un don y una tarea que nos implica a todos. Desde la fe sabemos que Cristo es nuestra paz.

Cuando la paz es perturbada todo la vida se vuelve inestable e insegura. Por ello hemos suspendido la peregrinación al Santuario de Teresa de Los Andes. 

Lo que ha pasado, particularmente este viernes, nos avergüenza y escandaliza. Un país en vías de desarrollo, orgulloso de su historia, evidencia su peor cara.  La violencia se tomó los corazones de muchos compatriotas, en su mayoría jóvenes, y las calles de nuestra ciudad. Y eso alteró injustamente todo.

Qué decir es la pregunta que me hago? Condenar la violencia. Obvio. Llamar a restablecer la paz también es obvio.

Pero acá hay algo más hondo ante lo cual debemos prestar oído. 

La violencia, jamás justificable, muchas veces es causada porque no hay caminos adecuados y expeditos de encuentro, porque hay heridas sociales hondas de las cuales hacemos oídos sordos, porque hay agitadores que se valen de estos dolores para llevar a gente buena a cometer actos violentos. En fin, creo que da para mucho.  Estoy convencido de que jamás la violencia será el camino aun cuando podrían haber justas demandas.

Lo que ha ocurrido este viernes es inaceptable, sin duda, y debe avergonzarnos como país; pero no podemos soslayar que también es un llamado de atención sobre el presente y futuro de Chile. 

A los jóvenes les toca una gran tarea: mostrar con hechos que la violencia no es el camino y que es de unos pocos; pero también mostrar al país qué hay situaciones injustas que deben cambiar. Combatamos la violencia con más inclusión, con más escucha, con más respeto, con más justicia social. 

Quizás podemos resumir: combatamos la violencia con el Evangelio y constrúyanos un Chile más justo y solidario. Cristo es nuestra paz.

+ Cristian Roncagliolo Pacheco
Obispo auxiliar de Santiago 
Vicario de la Esperanza Joven