La misión de evangelizar el Continente Digital
Mundos digitales donde prime el respeto, el diálogo y la amistad

El Santo Padre llama a los más jóvenes a hacer de estos nuevos espacios virtuales lugares hermosos, que construyan a las personas. Asimismo, los exhorta para que sean ellos mismos quienes lleven al ciberespacio su testimonio de fe y lo extiendan.


Las tecnologías para comunicarse están transformando la cultura, ya que han provocado cambios profundos en los modelos de interacción y en la manera en que las personas se relacionan. El impacto de estos medios es tan alto, que incluso el Papa Benedicto XVI llamó a emprender una nueva misión: evangelizar el Continente Digital.

"Estas tecnologías son un verdadero don para la humanidad y por ello debemos hacer que sus ventajas se pongan al servicio de todos los seres humanos, y de todas las comunidades, sobre todo de los más necesitados y vulnerables", dice el Santo Padre en su mensaje dedicado a la Jornada de las Comunicaciones de este año. En el documento el Papa interpela a todos los creyentes, pero sus palabras las dirige esencialmente a los jóvenes.

La coordinadora general de la Red Informática de la Iglesia para América Latina (Riial), Leticia Soberón, estima que de algún modo estos espacios virtuales fueron asumidos con naturalidad por la institución. De acuerdo a la experta, ellos son un medio particularmente sintónico con el ser íntimo de ésta, porque ella representa un lugar donde se vive y expresa el concepto de comunión.

"La Iglesia misma se vuelve una incansable promotora de inclusión digital. No podemos descansar hasta que todas las comunidades tengan, al menos, la posibilidad de participar en este diálogo social y en esta creación colectiva de cultura y de comunión tan particular. Esta comunión abre puertas a un progreso, a un crecimiento, a un desarrollo de las comunidades", precisa.

Soberón estima que en la actualidad se están generando nuevos espacios compartidos, que siguen la lógica de la comunión eclesial. En su opinión, el Espíritu Santo es el mismo, ya que Cristo está resucitado y vivo en cualquier lugar. Por ende, cree que donde haya dos o más reunidos en su nombre, en forma remota, él también está en medio.

Los fundamentos de esta nueva cultura

La coordinadora general de la Riial indica que el Papa invita especialmente a los más jóvenes a hacer de estos nuevos espacios compartidos lugares hermosos, ámbitos de belleza y de concordia, que construyan a las personas. Por lo tanto, afirma que para que ello suceda las relaciones que se tejan, deben estar marcadas por el respeto, el diálogo y la amistad.

El secretario ejecutivo de comunicación del Consejo Episcopal Latinoamericano, padre Carlos Quintero, dice que en su mensaje el Santo Padre reconoce que este espacio digital es el mundo de los jóvenes, puesto que son ellos quienes crecieron en estrecho contacto con estas nuevas técnicas de comunicación.

"Los jóvenes están creciendo en el ambiente de la Internet, crean sus propios códigos de comunicación y hasta podríamos decir que están diseñando la arquitectura de un nuevo lenguaje. Ellos han traspasado las fronteras del tiempo y del espacio, hacen amigos a través de la red y se encuentran ‘enredados' en este mundo, en el que muchos de nosotros hemos tenido que empezar a entender la esfera de lo digital", opina.

El comunicador audiovisual José Cárcamo (31 años), forma parte de esta generación virtual y le complace saber que al buscar la palabra Jesús en Google aparezcan aproximadamente 256 millones de sitios, en sólo 0,22 segundos. A su juicio, esta evolución no está nada mal y le complace que la fe sea bienvenida en el Continente Digital.

Para el joven, producto del respaldo que le entrega el mensaje del Santo Padre, la evangelización del mundo digital se anticipa esperanzadora. También, añade que la Iglesia no puede quedarse atrás, sin emplear estas herramientas, porque se transformaron en el lenguaje oficial de estos tiempos. Por último, expresa su deseo de que todos posean la oportunidad de aprovecharlos.

"Expresiones como ‘gracias', ‘lo hiciste bien', ‘te quiero', ‘perdón', ‘disculpa' y ‘te amo' son frases simples que alegran la vida y que no podemos dejar de pronunciar. Así como es bueno decirlo, también es bueno escribirlo o fotografiarlo y, por supuesto, después ‘subirlo' porque siempre estamos conectados. A través del ciberespacio podemos plantear y transmitir nuestros buenos deseos, educarnos en la fe y buscar palabras donde también esté Dios", concluye.

Por Armén Fica Donoso
Comunicaciones VEJ

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