En lo que va del año se sumaron 226.114 nuevos ciudadanos
Cien mil jóvenes ya se inscribieron en los registros electorales

Pese al balance positivo que realizó el Injuv y el Servel de la campaña “Yo tengo poder, yo voto”, todavía hay aproximadamente dos millones de jóvenes que podrían realizar este trámite legal.


El 13 de septiembre vence el plazo para quienes deseen inscribirse en los registros electorales. La última oportunidad del año para aquellos jóvenes que pretenden participar en la próxima elección presidencial de diciembre.

Gracias a la campaña de inscripción juvenil "Yo tengo poder, yo voto" se han sumado a los registros electorales cerca de cien mil nuevos electores. La iniciativa impulsada por el Gobierno y el Instituto Nacional de la Juventud (Injuv) ha resultado un éxito, especialmente durante este mes. De acuerdo al Servicio Electoral (Servel), en lo que va del año se han sumado 226.114 nuevos ciudadanos.

El director nacional del Injuv, Juan Eduardo Faúndez, precisa que a partir de la campaña se generó un explosivo aumento de inscripciones en los registros electorales. De muestra un botón: en los últimos dos domingo de agosto se triplicó la inscripción electoral de jóvenes.

"Pese al éxito de la campaña estamos lejos de alcanzar el universo total: más de dos millones de personas jóvenes, menores de 30 años, todavía no se inscriben. Por eso hacemos un llamado a seguir incentivando la inscripción, no con un tinte político de uno u otro sector, sino que por el bien de la democracia chilena", argumenta.

Faúndez, añade que la campaña no pretende únicamente que se inscriban más personas, sino que también se establezca entre los actores sociales un discurso más llano y cercano a la juventud chilena. El profesional estima que hay millones de jóvenes que, a lo largo de todo el país, se comprometen y trabajan por edificar la nación que sueñan. Por lo tanto, explica que es relevante brindarles más espacio y la importancia que realmente se merecen.

Para la ministra secretaria general de Gobierno, Carolina Tohá, una democracia donde los jóvenes están ausentes es como "una mesa a la que le falta una pata". A su juicio, la política va dando cuenta de lo que pasa en la sociedad y un sistema de gobierno democrático se sostiene sobre una gran virtud: son los propios ciudadanos quienes con su sufragio definen los temas y las prioridades.

"Si los jóvenes están ausentes quedan fuera también de esa definición de temas, de prioridades y de miradas sobre el país. Por eso la Presidenta Michelle Bachelet ha querido cambiar el sistema de inscripción, para que todos puedan votar a los 18 años. Si bien a ese proyecto todavía le restan algunos trámites pendientes, esperamos que este año la gente se inscriba sabiendo que ya no será más obligatorio votar a futuro. Esperamos como Gobierno que eso anime a muchos jóvenes a realizar el trámite", opina Tohá.

Los fundamentos para inscribirse
El director de Injuv afirma que el Chile del siglo XXI debe ser levantado por ciudadanos jóvenes, quienes posean una visión global y amplia del mundo. En resumen, personas que tengan un compromiso fuerte con la solidaridad. Por lo mismo, señala que desde ese punto de vista, la inscripción en los registros electorales y el votar -dar una opinión- permite que la juventud de nuestro país ocupe un espacio preponderante en esta lógica y en esta construcción de nación que todos aspiran.

"Los jóvenes tienen mucho poder, pero lamentablemente se está desperdiciando. Es momento que se inscriban y que ejerzan su derecho a votar, que den su opinión y que construyamos en conjunto nuestros sueños y anhelos. Ese es el desafío y la invitación a todos los jóvenes para motivarse e inscribirse", expresa Faúndez.

Para la vocera de Estado, el sólo hecho de que los jóvenes potencialmente pudieran votar, al quedar inscritos automáticamente una vez cumplidos los 18 años, obligaría a la política chilena a que hable de sus temas, trate de ir a sus espacios, los conozca de cerca y los incorpore. La ministra explica que si ellos están inscritos eso va a producir un efecto inmediato y los asuntos que les preocupan van a ser parte de la agenda, aunque decidieran no participar de una elección en particular.

"Que los jóvenes no estén inscritos le pena a la democracia chilena y obviamente le pena también a ellos y por eso se produce esa distancia enorme", argumenta.

Gabriel Lazcano (20 años) es estudiante universitario y en la Caminata de la Solidaridad realizó un importante llamado a los jóvenes: "vine a peregrinar porque quiero hacer de Chile una tierra de hermanos, quiero caminar para celebrar el compromiso de tantos jóvenes en acciones solidarias, pero quiero más. ¡Quiero que todos nos involucremos y que seamos nosotros los jóvenes quienes elijamos a nuestros gobernantes y quiero expresar mi compromiso con mi inscripción en los registros electorales!".

Francisca Quiroz (25 años) es estudiante y además trabaja. Para la joven inscribirse representa la manera adecuada de participar en las decisiones cívicas, ya que a su juicio las personas deben ejercer ese derecho: "En la medida en que yo exijo, también debo estar facultado para votar, porque ese el canal por el que mis opiniones sí van a ser escuchadas".

Por Armén Fica Donoso
Comunicaciones VEJ

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