Guiado por el Cardenal
Finalizó ciclo “Lectio Divina para Jóvenes”

Con el encuentro del jueves 24 de septiembre concluyó el calendario 2009 de la actividad, organizada por la Vicaría de la Esperanza Joven.

La última reunión en torno al Evangelio estuvo centrada en la contemplación, una de las etapas esenciales del ejercicio de la Lectio Divina. De acuerdo al Vicario de la Esperanza Joven, padre Galo Fernández, esta actitud es la oración en su más alta calidad, puesto que representa el reconocimiento pacífico del Señor, que ha venido al encuentro de sus hijos.

“Al contemplar descubrimos el plan de Dios y nuestra misión dentro de él. En el gozo del espíritu nos descubrimos como hombres y mujeres nuevos, capaces de disponer la vida desde el amor, capaces de emprender acciones valientes, que se nutren en la adoración y alabanza, y reclama un profundo realismo transformador de la vida”, explicó el sacerdote.

Los jóvenes analizaron un texto de Mateo (22, 34-40), donde se le pregunta a Jesús por el mandamiento más importante. Sobre ese pasaje se basó la exposición del Cardenal Francisco Javier Errázuriz, quien destacó la importancia de la respuesta que Él le entregó a los fariseos: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón. Con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el primer mandamiento y el más importante. El segundo es semejante a éste: amarás a tu prójimo como a ti mismo”.

“Ámense como yo los he amado, o sea el amor de Jesús hacia nosotros es la medida del amor al prójimo y la medida más simple es el amor que yo me tengo a mí mismo”, explicó el pastor.

Frutos de la Palabra
Para Aníbal Arellano, de 20 años, el encuentro lo motivó a reflexionar profundamente en los mandamientos dejados por Jesús y a estar presente junto a quienes más lo necesitan, en su caso guiando a los jóvenes de la parroquia donde participa.

“Me siento interpelado a preocupare más por los que me rodean, a preocuparme más por mi familia, por mis amigos y por las personas que realmente necesitan ayuda y que están más cerca de nosotros”, expresó.

Rodrigo Orellana, de 19 años, participó de todo el ciclo y para él resultó fundamental el acercamiento que el Cardenal Errázuriz logró establecer con los participantes. A su juicio, muchos jóvenes están constantemente buscando que les enseñen el significado de la Palabra y la lectio divina resultó una bonita experiencia.

“Me voy pensando en el gran amor que Dios tiene por nosotros. Uno puede sufrir cualquier tipo problemas, pero todo se saca una enseñanza. Y el Señor tiene algo para todos nosotros, que es el amor”, explicó.

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